Tu egoísmo

Escrito por yvan 24-04-2011 en General. Comentarios (0)

Podemos hablar de amor, podemos hablar de felicidad, de engaños, de traumas, de dolor, podemos hablar de la mente, de la psicología, de la sinceridad, de lo bueno, hablar de lo malo, del trabajo, de los amigos; pero sobre todo tenemos que hablar de ti.

 

Puedes pensar, ¿qué egoísta?; de eso se trata, de ser muy egoísta. Qué bien queda pensar en los demás, hablar por los demás, decidir por los demás, eso sí es ganarse el cielo, ¿verdad?, la gente te mira y te da una palmada en la espalda haciendo hincapié en tus valores morales, en tu ética y en tu  gran corazón; te aplaude, te mima, te sonríe. Eso lo hacen en tu cara para que te sientas una gran persona. ¿Qué es ser una gran persona?  ¿Qué ocurre cuando se alejan de tu mirada y te dan la espalda? Para ellos, ya no eres esa gran persona, ya no te sonríen, ni hablan de ti para hacerte ilusiones de ese cielo que te ganaste con tu buena acción del día.

 

Y esto ocurre porque esta vida está así montada, porque no descansa, ni deja descansar, vamos tras ella sin parar, sin pensar, agobiados por el mundanal “ruido”, por el estrés, por ese poderoso caballero que nos mueve hacia historias que en ningún momento pensábamos que existían, viajamos en todo momento en una velocidad superior a la que podemos aguantar.

 

Esta vida es la gran responsable de que nos olvidemos de la persona más importante, de la persona que convive contigo día a día; siempre está a tu lado, siempre te acompaña, te aconseja, te habla, te mira y sobre todo… te quiere, esa persona eres .

 

Ese egoísmo del que te hablo no debe ser mal entendido, ni llevado a acepciones negativas, aunque pueda ser lo más obvio para ti.

 

Debes llevarlo a tu terreno, al que te hace vivir y disfrutar, él, es el que te persigue para demostrarte que sin él, ese vivir se transforma en sobrevivir, y no se trata de ello; el sobrevivir, como su propio nombre lo indica; aunque le demos un sentido de subsistencia, de continuidad o de permanencia. Para mí, sobrevivir es vivir por encima de todo (en el colegio a mí me enseñaron que el prefijo sobre  significa por encima). Ese egoísmo no significa que te olvides de los que te rodean, de tu alrededor, del entorno en el que vives; sin embargo, ese quererte más, conlleva unas ganas de sentirte bien, de sonreír, de ayudar, de ir con la mirada alta, (que no altiva) y de estar orgulloso de la vida que estás llevando.