Teoría del Vaso Lleno

Hacer de la Realidad... un Sueño

 

Cuando estamos pensando en algo que denota en nuestro rostro una llama de felicidad, de paz interior, de  instante de luz mirando al infinito… alguien llega y nos dice que dejemos de soñar y que pongamos los pies en el suelo. “Despertamos” y vemos que estamos fuera de la realidad, ésta es más dura, aquí los soñadores no tienen cabida, este espacio está lleno de radicalidad, de crudeza, de hábitos cotidianos, de palabras duras, de pelea, de incertidumbre, de confrontación, de dureza, aquí la media sonrisa no existe, ¿cómo actuar?

 

No tenemos porqué aceptar esta realidad, en la cual los soñadores no pueden acceder; pero claro, fabriquemos nuestras propias puertas y sí, estoy de acuerdo con tener los pies en el suelo, pero en la mente tendré lo que yo deseo; no lo que nos impongan. Iniciemos un cambio, aunque parece que el kilo de cambio está bastante caro en momentos duros. Nosotros mismo iremos abaratando ese precio a base de fortaleza mental, y de garantías avaladas personalmente por ti mismo, cada paso que des en condiciones hacia poner en práctica tus ideas, repercutirá positivamente en hacer de la realidad que pisas todos los días,  un sueño que se está fabricando por momentos.

 

 

Si cada uno de nosotros, trabajáramos por hacerlo real…. ¡Que bonito sería, que dichoso te sentirías y sobre todo, orgulloso de que tengas un maravilloso cobijo en esta dura realidad! De pequeños sueños nacen grandes proyectos, se ponen en marcha con valentía e ilusión.

 

Soñar no cuesta nada… nuestra propia libertad de pensamiento nos hace crear en nuestro subconsciente lo que queramos; después debemos visionarlo y darle sentido; pero actuando, no estando parado.

 

Habitualmente tendrás compañeros de viaje que harán que esos sueños tomen más o menos forma, te dirán,  opinarán…. Pero por favor,  sigue tu instinto y no dejes de perseguirlos, aunque la  incertidumbre que aparece cuando empiezas a ponerte en marcha… te mantendrá nervioso, excitado, impaciente, etc.  Debes ser fuerte, no tener miedo, y sopesar que si no llega a la primera te levantarás para una segunda oportunidad.

 

Pensemos que cualquier opción es muchísimo mejor a la que nos rodea en estos momentos, a groso modo podría decir, no se puede estar peor de lo que estamos, no? Entonces ¿que tenemos que perder? Es más, tenemos mucho que ganar. Bien, pues miremos al frente con determinación y con un sueño bajo el brazo; pero por favor, agárralo muy fuerte, que nadie ni nada te lo arrebate, es tuyo y será para siempre. No lo dejes ir, anímalo, aliméntalo y conciénciate que mientras te acompañe en la vida, será parte de ti y te hará más feliz cada día.

 

Comentarios

Muy bueno Yván!!Que razón tienes!!A mí me gusta mucho una frase que dice, ¨el hombre que no se alimenta de sus sueños, envejece antes¨

Añadir un Comentario: