Teoría del Vaso Lleno

Mírame a los ojos

 

La cara es el espejo del alma; ¿y quién es el espejo de la cara? Nuestros ojos. Nuestra mirada. Os puedo asegurar que hay miradas que hablan y expresan muchísimo más que las palabras, un silencio continuo mirando a los ojos de una persona, es sin duda la mejor conversación que se puede tener.

 

No voy a hablar de miradas, pero si de mirar a los ojos. Hablamos y hablamos, decimos cosas sin parar, desmenuzamos palabras de cualquier tema, somos capaces de saber de todo, opinamos de cualquier, tema… y ¿hacia dónde miramos cuando hablamos?

 

Adolecemos de mirar a los ojos, cuando estamos hablando con una persona debemos ser fieles a nosotros mismos, mirar a los ojos a otra persona es darle el mayor de los sentidos a lo que expresas.

 

Por la mirada podemos comprender y entender los estados de ánimo, los problemas, sentimientos, emociones, limitaciones, etc. Debemos tener la necesidad de que cuando nos hablen nos miren a los ojos, comprenderemos realmente lo que significan las palabras que acompañan a esos ojos.

 

¿Qué es “mirar a los ojos”?. No es más que expresar el sentimiento vivo y hacerlo con la mayor emotividad y emoción posible. ¿Qué significo con ello? Ni más ni menos que mostrar nuestra seguridad, nuestra confianza y nuestro respeto a quienes tenemos delante, a quienes queremos expresar lo que decimos, las palabras por si solas se quedan en  nada cuando no miramos a los ojos del receptor, cuando no miramos o nos miran a los ojos, necesariamente pienso en las personas que no afrontan la realidad, que se someten a sus propias inseguridades y no alzan la cabeza para cambiar. Nuestro lenguaje corporal es el que escudriña nuestros sentimientos y sobre todo nuestros valores, diría que la mirada es aún más clave que los distintos gestos corporales.

 

Mirada impenetrable, fija, seria, amable, sencilla, clara, real… no hablamos de miradas, hablamos de personalidades. La mirada es delatora, siempre nos dejará por mentirosos o por leales; por más que nos duela que nos miren a los ojos para escuchar algo que no nos gusta, es preferible, a que te digan palabras bonitas mientras no te miran cuando lo hacen.

 

Seamos empáticos y tratemos de no escudarnos en nuestras palabras solamente. Mirar a los ojos es algo maravilloso, increíble y te hace ser real, te hace sentir mejor, no es ser más poderoso,  ni más audaz, ni más respetado… mirar a los ojos a otra persona mientras le hablas te hace ser más cercano, más expresivo, más auténtico, más cordial y más confiado.

 

 

 

 

Comentarios

Bonito post, refleja una mirada que quiere ver. Gracias y suerte. orbe

Una sonrisa, una mirada o ambas cosas a la vez, pueden ahorrarte infinidad de palabras.

No hay sentimiento mas sincero que la mirada de una persona...Un saludo Yván

Hola Yván, las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada, es el lenguaje del corazón.

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